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Una buena parodia de un webmaster que recibe la llamada de un cliente (sales guy) cabreado porque la web está caida.
En inglés.
Una buena parodia de un webmaster que recibe la llamada de un cliente (sales guy) cabreado porque la web está caida.
En inglés.
Un videoclip muy original… do it again!
Por el año 1997 (tenía 17 años) di con un programa proviniente de Paraguay que se hacía llamar Revista Electrónica, que no es más que una revista con artículos para leer en el ordenador. La revista se llamaba Delta, y me gustó la variedad y profundidad de los textos que incluía.
Inspirado por esa revista nació NPI, la primera revista electrónica de temas generales en España (nuestro slogan :)) en mayo de 1997. Hablábamos de informática, música, deportes, dábamos cursos… y también teníamos una sección de novelas escritas por nosotros mismos. Finalmente decidí poner un nombre al equipo: Cybercomp.
Se distribuyó en los quioscos a través de una de las revistas de informática más importantes a nivel nacional, PCManía, quienes la incluyeron encantados en su CD mensual.
El segundo número salió a principios de 1998, mucho más extenso y variado. Para el tercer número dejé las herramientas que había usado hasta ese momento y lo programé yo mismo en lenguaje C para el sistema operativo DOS. En Junio de 1998 salió el tercer número de NPI.
Para ilustrar un poco cómo era la revista, pongo un vídeo que explora un poco el número 2 y 3:
Se trata de un pequeño proyecto para emular la gravedad mediante Flash. Con el ratón podemos arrastrar cualquier punto de los objetos para hacerlos caer, chocar, etc. Muy interesante.
Se pueden ver varios ejemplos usando los cursores del teclado.
En el 2003 ya tenía la idea de querer hacer algo relacionado con la informática y la música a la vez… y por aquella época escuchaba mucho a Marilyn Manson. En el 2004 diseñé un doble DVD que incluye todos sus vídeos y sus mejores conciertos subtitulados en español e inglés.
¿Por qué de Marilyn Manson y no otro? Aparte de porque por entonces era la novedad para mí, es porque es un artista. En escena actúa como si fuera un teatro, y en cada disco crea un nuevo personaje y una nueva crítica. La filosofía del grupo es que no puede existir lo bueno sin lo malo, y viceversa.
El primer DVD contiene todos los videoclips, y el segundo los conciertos.
Aparte de este contenido también he incluido algunos extras interesantes, aunque el plato fuerte son los subtítulos en español, ya que está traducido hasta lo que Manson dice entre canción y canción en los conciertos.
Algunas fotos del estuche:
Frontal |
Trasera |
Interior |
Unas cuantas copias |
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Demostración:
Las demostraciones están grabadas con cámara de vídeo para demostrar su autenticidad.
El sitio donde he subido los videos (veoh) tiene mala calidad de sonido. Antes los tenía en Stage6 con calidad DivX y se escuchaba muy bien, hasta que cerraron.
He pensado en distribuirlo, pero sería ilegal, aunque la discográfica (Interscope) me dió luz verde a la distribución gratuita. Pero no me fío.
Con tal de plasmar con claridad la estructura interna de un equipo interno de desarrollo de un videojuego, vamos a hacer un sencillo esquema:
Lo que suelen hacer los hackers es probar a “romper” un sistema de seguridad de un servidor y, si lo consiguen, se lo comunican al responsable para que solucione el problema.
Si hay alguien que haciendo todo esto, en lugar de avisar al responsable, roba datos o provoca daños en el servidor, ese alguien es un cracker. No confundamos.
Un pirata (término erróneamente utilizado por la mayoría de medios de comunicación para designar a un cracker) no es más que la persona que se dedica a hacer copias ilegales de algo para venderlo posteriormente. Los piratas suelen tener a su disposición una serie de personas que venden sus copias en el top-manta. Estas personas del top-manta suelen estar mal económicamente y lo hacen para ganarse la vida, ellos no son piratas.
Por último podemos encontrar a los phreakers, que son los que investigan los sistemas de comunicaciones para burlar a las compañías telefónicas y así hacer llamadas gratuitamente (muchos de estos acaban siendo contratados por las citadas compañías).
Esto ha sido un pequeño (muy muy pequeño) repaso a las entidades más importantes del mundo underground. Ahora sabemos cómo designar a cada persona que forma parte de esta comunidad. Por supuesto, nos hemos dejado a los lamers.
Esta no es una Web destinada a la seguridad informática, pero te daré algunas ideas de cómo puedes llegar a protegerte.
En lo primero que debes pensar es en cerrar todos esos programas de internet que no utilizas y abrirlos únicamente cuando sea necesario. También es interesante que te vayas bajando las últimas versiones para estar a salvo de posibles agujeros de seguridad.
No utilices programas de Microsoft siempre que sea posible. No lo digo porque le tenga manía, sino porque es el más utilizado y, por lo tanto, el más propenso a nuevos ataques. En especial me estoy refiriendo a Outlook, aunque si vas actualizándolo con parches de seguridad y lo configuras adecuadamente no tendrás muchos problemas, pero para ir con tanto cuidado… pues no sé si vale la pena.
Teniendo esto en cuenta, asegúrate que tu firewall esté funcionando. En Windows normalmente lo está, pero en sistemas Mac no, así que es recomendable que mires la ayuda para saber cómo activarlo. Un firewall ayuda a denegar entradas ilegales al sistema y evitar que los programas espía campen a sus anchas.
Por supuesto, no te olvides de conseguir un buen antivirus, que se actualice automáticamente y que reconozca un gran número de nuevos virus (incluyendo los de e-mail). Mi recomendación va para Avast Home Edition (gratuito).
Para acabar, ten un poco de sentido común y no entres en páginas Web extrañas ni te bajes programas de sitios sospechosos. Tampoco abras correos electrónicos que ya por su título den que pensar, ni aceptes en tu programa de mensajería instantánea a gente que no conozcas.
Si solo inviertes en seguridad, puede que todo se vaya al traste si caes en la trampa de la ingeniería social.
¿Qué es esto? Imaginemos un chico en un chat. Bien, le abre un privado una chica y comienzan a hablar hasta que se cogen confianza. De esta manera la chica comienza a extraerle información privada y le envía una foto para que el chico la vea. ¿Cuál es la sorpresa? Que no es una foto, sino un troyano que acaba de abrir una puerta trasera en el ordenador de la víctima, y que la chica no es una chica, sino un posible cracker que le va a robar o destruir tanta información como pueda, teniendo en cuenta todos los datos privados que le extrajo.
¿Cómo protegerte de esto? No abras nunca archivos ejecutables que te envíen, aunque te digan cosas rebuscadas, como por ejemplo que es un programa de un puzzle que si lo solucionas verás una foto que te gusta.
Así pues, atención y buena preparación son los complementos necesarios para protegerte de crackers (y quizás de lamers), además de virus y programas espía.
Solo necesitamos un navegador Web. Dependiendo del sistema operativo que utilicemos, tenemos varios navegadores a elegir.
Si usamos Windows ya tendremos uno instalado llamado Microsoft Internet Explorer, del mismo fabricante. Pero debido a sus numerosos problemas de seguridad que ha tenido, tiene y tendrá, se hace un navegador totalmente desaconsejable. En otras palabras, si no quieres virus en tu ordenador, empieza por dejar de usar este navegador.
En Windows lo recomendable es usar Firefox. Es un navegador gratuito en el que programadores de todo el mundo colaboran mejorándolo y añadiéndole nuevas características. Es el navegador de la comunidad, el de todos, y está donde está gracias al esfuerzo invertido en todos estos años.
En ordenadores Apple Macintosh ya viene instalado Safari, del mismo fabricante, un programa muy cómodo y sencillo. Pero para los que estamos acostumbrados a la extensibilidad de Firefox también lo tenemos disponible.
Para finalizar, en Linux hay muchas alternativas, pero seguiré recomendando Firefox como en los casos anteriores.
Las cosas están cambiando, ya no se necesita un programa de correo electrónico, ahora lo que se lleva es el correo on-line, es decir, administrar nuestro correo directamente desde una página Web. Esto permite comprobar nuestro correo desde donde queramos y desde el ordenador en el que estemos, siendo mucho más cómodo.
Antiguamente las empresas eran bastante tacañas dando muy poca capacidad a las cuentas, pero llegó Google con su GMail y rompió el hielo ofreciendo 1 GB de espacio. Hoy en día se ha superado la barrera de los 6 GB, y los competidores no hacen más que imitarles.
Obviamente, el servicio que recomiendo es GMail por su sencillez, robustez, velocidad, compatibilidad, filtro anti-spam, la forma en que resume los mensajes respondidos, integración de chat con nuestros contactos, y la consagrada amplia capacidad de la que hace gala.
Bajo mi punto de vista, los clásicos programas de correo electrónico tienen los días contados.
El IRC es el clásico servicio para chatear. Si utilizamos Windows estamos muy limitados. El único cliente de IRC decente que existe es mIRC. Su entorno es muy sencillo, pero tiene la ventaja de soportar scripting, es decir, que podemos personalizarlo. Esto ha provocado que surjan infinidad de scripts acoplables a mIRC, con lo que tenemos mucho de donde elegir (aquí sí).
Así pues, recomiendo IRcap. Un script para mIRC que lleva mucho tiempo en la red. Está muy probado, y su autor sigue haciendo actualizaciones y mejoras además de ir adaptándose al continuo desarrollo de varias redes de IRC. Pero el motivo de mi recomendación es porque se trata de un software que ofrece muchísimas opciones, mejoras de visualización, asistentes para manejar los bots, automatización de clave para nuestro nick, coloreado de tipos de usuarios en un canal, protección contra ataques menores, etc. Además, viene con un completo sistema de ayuda que evitará los problemas más comunes a los principiantes.
Para Mac tenemos Colloquy, una aplicación muy al estilo Apple: sencilla, bonita y eficaz. Y para Linux hay muchísima variedad, de la que se puede resaltar XChat (del que también hay versión para Windows).
Es un sistema de comunicación directa entre 2 (o más) personas en Internet. Imaginemos una persona conectada, tiene en su lista las direcciones de correo de sus amigos (o identificadores, según el programa). Cuando algún amigo suyo entre en Internet (teniendo ambos activados sus programas de mensajería), él lo verá y se podrán comunicar, además de poder enviarse fotos, etc.
En la plataforma Windows tenemos el clásico ICQ, que fue el que originó esta forma de comunicación, aunque tenemos los famosísimos Yahoo! Messenger y Windows Live Messenger. Quizás por la facilidad de uso y cantidad de usuarios, recomendaría cualquiera de estos 2 últimos, ya que el ICQ además tiene demasiadas cosas para un usuario principiante.
Cabe destacar que Windows Live Messenger (de Microsoft, antiguamente llamado MSN Messenger) está siendo impuesto (desde hace tiempo) en Windows de serie, de forma que todos los que utilitzan Windows tienen fácil acceso a él, y por lo tanto este sistema intenta llevarse el máximo de usuarios posible. No es difícil darse cuenta que esto es juego sucio (como acostumbra a hacer Microsoft) y que, en efecto, la mayoría de nuevos usuarios irán a parar a él…
También Google se quiso subir al carro de la mensajería instantánea con Google Talk, genial por si usamos una cuenta de GMail.
Para Mac tenemos prácticamente las mismas opciones que para Windows, pero añadiendo una gran alternativa: Adium. Se trata de un programa muy al estilo Apple con el cual podremos conectarnos a todas las redes, unificando todos nuestros contactos. Para Windows también existen programas parecidos, pero personalmente todos me han dado incomprensibles problemas de todo tipo. El único destacable es Digsby, que aparte de ser compatible con multiples redes, integra funcionalidades de Facebook y un innovador acceso a tu correo electrónico.
En Linux podría recomendar directamente Pidgin, otro programa multi-protocolo con el cual poder hablar con gente de varias redes al mismo tiempo. También tiene versión para Windows.
Todo empezó con la revolución de Napster, un programa con el que pudimos bajar MP3 directamente, sin buscarlos por engorrosas páginas Web. El problema vino cuando la industria discográfica se les echó encima y tuvieron que retirar el servicio (aunque luego lo cambiaron por uno controlado y de pago).
Eso mutó en sucesivas alternativas que surgieron a medida que fue pasando el tiempo hasta llegar al actual eMule. Se trata de un programa que no tiene ninguna empresa detrás ni servidores que alojen nada, únicamente hace la función de poner en contacto entre sí a toda la gente compartiendo de todo: fotos, películas, programas, etc.
El modo de funcionamiento de eMule es sencillo, y hay que tenerlo claro antes de usarlo para evitar frustraciones. Al querer bajar algo nos ponemos a la cola, y lo dejamos tiempo… cuando nos toque nos empezarán a enviar partes. A medida que vayamos usando más el programa iremos ganando créditos (o puntos), que harán subir nuestra reputación para escalar más rápido en las colas. Finalmente, es también muy importante saber configurarlo bien, para lo cual existen multitud de páginas que lo explican, por ejemplo emulEspaña.
También existe otra red muy popular llamada BitTorrent, la cual no depende tanto de las colas, pero hay que buscar lo que queremos en páginas Web, y eso puede ser engorroso para los principiantes. El programa que recomiendo para Windows es µTorrent, y para Mac el Transmission.
Se empezó con unos cuantos documentos científicos, para dar paso a los apuntes universitarios.
Con la proliferación de la Web, actualmente podemos encontrar tanto documentos de texto, como imágenes, todo tipo de música, vídeos, presentaciones… llegando a servicios completamente interactivos, como los servidores de chat o juegos mult-jugador. También tenemos a nuestra disposición servicios tan conocidos y utilizados como el correo electrónico, foros de discusión (generalmente en formato Web, heredados de los originarios grupos de noticias), índices de páginas…
Y respecto a esto último hay que hacer un comentario. Los índices de búsqueda han experimentado en los últimos años importantes cambios. Al principio no servían más que para buscar las páginas Web que nos interesaban (lo que les hizo ganarse el nombre de buscadores), pero la mayoría de ellos ha ido añadiendo características que los han convertido en lo que se conoce como portales.
Un portal viene a ofrecer el ya citado motor de búsqueda de páginas Web, además de proporcionar servicios de correo, chat, agendas, noticias, acceso a Internet, etc. Estos portales empezaron siendo empresas que únicamente se dedicaban a recopilar páginas para organizarlas en índices, y de esta manera los navegantes pudieran encontrar de una forma más amena lo que estaban buscando.
El origen de esto se remonta a 1994, cuando David Filo y Jerry Yang comenzaron a recopilar las direcciones de Internet que más les gustaban. Pero esa lista iba creciendo cada vez más hasta que se volvió difícil de manejar. Fue entonces cuando crearon un sistema de clasificación donde los navegantes podían buscar la información que les interesara ofreciendo los enlaces a las páginas que la contenían. Este sistema fue Yahoo, que en un principio estaba alojado en la Universidad de Stanford y que posteriormente fue trasladado a los servidores de Netscape. Hoy en día Yahoo tiene sus propias oficinas y delegaciones alrededor de países de todo el mundo.
Muchas empresas son las que han seguido los pasos de estos (por entonces) estudiantes creando sus propios buscadores y creando la (tan beneficiosa para el consumidor) competencia.
Nadie puede negar la impresionante utilidad del buscador más famoso en la actualidad: Google.
La mayoría de “internautas” tienen abierto un buzón de correo electrónico. Esto funciona exactamente igual que el correo convencional: tenemos un buzón privado, el cartero nos trae las cartas, y si queremos enviar una, hemos de echarla al buzón de correos más cercano. En el ámbito digital que nos ocupa, el buzón privado es nuestra cuenta de correo electrónico, el cartero es el equivalente a los servidores de correo intermedios que hay entre nosotros y el destinatario, y el buzón de correos donde echamos nuestras cartas es el servidor de correo de nuestra cuenta.
Aparte de esto, tenemos los foros de discusión, donde podemos entrar y hablar de los temas que nos interesan, leyendo los comentarios de los demás.
Y por último, no lo he mencionado porque me parece evidente: visitar páginas web de todo tipo (y digo “evidente” porque lo que estás leyendo es precisamente una página web).
No faltan servicios de chat allá donde vayamos, así como las famosas redes sociales que nos ofrecen estar en contacto con nuestros amigos o conocer gente nueva.
Pasando por lugares donde podemos encontrar carátulas de CD y DVD, las noticias de la actualidad, compra de entradas para el cine, teatro, deportes… o el servicio de intercambio de archivos (música, películas, etc) que empezó el famoso Napster y que continuó Kazaa, eDonkey, el actual eMule, etc.
Las posibilidades que nos ofrece Internet son muy amplias, y podría escribir mucho acerca de esto, cosa que se escapa de los objetivos de esta web.
Internet fue un proyecto del Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Básicamente se trata de una tecnología que se inventó a finales de los años 60 en la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados (ARPA). Se desarrolló el conocido protocolo TCP/IP, el cual se ha convertido en un estándar y es necesario para conectarnos y comunicarnos a través de la red. Este protocolo tenía la característica de comunicar 2 o varias máquinas tomando cualquier ruta disponible, de forma que lugares alejados entre sí como los centros de investigación militares o las universidades, pudieran seguir comunicándose incluso habiendo recibido un ataque nuclear en alguna de las líneas. Éste es el principal objetivo de Internet.
Internet, traducido al español, literalmente significa “Inter-red”. Es decir, un conjunto de redes.
Pero si somos estrictos, Internet no define la red de redes que todos conocemos, sino una de las partes del protocolo TCP/IP. Concretamente se trata de la capa IP (Internet Protocol), de la que se sustrajo la primera parte del nombre y así se heredó para definir a este fenómeno.
Al principio, Internet se utilizaba básicamente para comunicar bases científicas, militares, universidades, etc. Tenían una red y un protocolo para poder intercambiar información, y todo se hacía en modo texto.
A medida que iba avanzando el tiempo, se fueron ampliando sus capacidades, y se comenzaron a crear redes que ofrecían acceso a grupos de noticias (Usenet) en 1979, con lo que se atrajo a una gran cantidad de usuarios.
Pero no fue hasta los años 90 cuando Tim Berners Lee (del CERN, una de las organizaciones más antiguas de Internet) diseñó el World Wide Web (WWW), que actualmente todos conocemos como Web. Esto ofreció la posibilidad de crear páginas donde se podía estampar información y poder ser vista por cualquier navegante, lo cual supuso una verdadera revolución y el verdadero comienzo del fenómeno.
Posteriormente han ido surgiendo gran cantidad de nuevas tecnologías que han permitido la difusión de gráficos, música y vídeo, con lo que la red se puede considerar como una auténtica plataforma multimedia.
Aunque parezca mentira, no hay nadie que dicte normas de funcionamiento en la red. Esto es debido a que se trata de una tecnología descentralizada, ya que está formada por millones de pequeñas redes alrededor de todo el mundo. De esta forma, son esas pequeñas redes las que dictan las normas de sus propios servidores (y a veces ni eso, siendo los propios servidores los que las definen).
Como antes hemos comentado, no hay normas globales estrictas. Pero lo que sí hay son recomendaciones. Todos sabemos que, de mejor o peor manera, todos los navegadores son capaces de interpretar páginas web en formato HTML, aunque con el paso del tiempo se hayan ido incorporando nuevas tecnologías. Esto es gracias a la organización W3C (World Wide Web Consortium).
Los famosos dominios “.com”, “.net”… sí que están controlados, y se trata de una manera de organizar los nombres. Estos dominios son los llamados dominios raíz, porque de ellos cuelgan después todos los nombres.
Esto se pensó para sustituir las direcciones IP al llamar a un servidor, ya que son más difíciles de recordar, aunque cuando llamamos a un servidor por su nombre de dominio (por ejemplo, www.example.com), internamente se realiza la conversión a su dirección IP. Esta operación la hace una máquina de nuestro servidor de acceso a Internet, llamada Domain Name Server (DNS).
La empresa que empezó a regular los dominios se llamaba InterNIC, y era a ella a quien nos teníamos que dirigir para registrar un nombre. Hoy, la base de datos de dominios se ha descentralizado, de forma que hay muchas más empresas que se encargan de esto, agilizando el proceso y el mantenimiento.